Porque eres tu música,
Melodía de la vida misma
Es el ritmo de tu latir
Es la armonía en tu reír
Porque eres tu poesía
Una metáfora en travesía
Inspiración del escritor
La pasión en el lector
Porque eres tu pintura
Tonos pastel de ternura,
Que en trazo indefinido
A todos deja conmovidos
Porque mas que arte
Eres tu magnánima musa
E intentado plasmarte
La vida tornas profusa
domingo, 17 de junio de 2012
lunes, 11 de junio de 2012
Sobre un suicidio
Eran dos, dos eran las almas vagabundas que le rodeaban, en lento baile, en eterno vaivén, hablándole, susurrando con dulce voz, tempestivas ideas que no iban acorde con el tono que viajaban a sus oídos, repitiendo: introducción, motivo, puente y motivo, una dulce sonata de susurros sobre locura:
Hazlo...
Acabalo de una vez...
Sabes que ha perdido motivo...
Hazlo ya...
Acabalo de una vez...
Su taciturna mano, tomando la vieja navaja de su padre, acercándose a su joven cuerpo, a sus muñecas, a si ser, a su cuello, viajando lentamente cual frió viento en el cálido terreno que era solía ser su piel, surcando y dividiendo su envoltura porcelana, la sensación de vitalidad, de pertenencia, como si el filo de la hoja hubiera alguna vez habitado en ella, como si regresara a casa, el frío, la tristeza, abandonando su cuerpo, poco a poco,borbotones escarlatas bajando poco a poco, sensación de tranquilidad, de calidez, de paz.
Nada podría interrumpir el momento, ella, la hoja y las voces, todos hecho uno, en festivo rito, pasaje al otro lado, ya nada le esperaba en esta vida, de este lado y con una sonrisa, se perdió, llego a un lugar, donde nadie le encontraría, saludo a su vieja amiga, y apresurando su encuentro, la saludo con una sonrisa.
domingo, 3 de junio de 2012
Versos ociosos.
Fruto soy, de la semilla,
Del pecado del padre
Endemoniada hornilla
En mi fecunda madre
Yo miento y destazo
Socorro y corrompo
En todo y cada caso
Soy la envidia, amiga
Del odio y los celos,
Cual trigo en su espiga
Te enredo en mis velos
Dulces palabras,
Encantan y atosigan,
Al ras tu, pobre vida
Del pecado del padre
Endemoniada hornilla
En mi fecunda madre
Yo miento y destazo
Socorro y corrompo
En todo y cada caso
Soy la envidia, amiga
Del odio y los celos,
Cual trigo en su espiga
Te enredo en mis velos
Dulces palabras,
Encantan y atosigan,
Al ras tu, pobre vida
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